¿Para quién puede ser útil?
Este servicio puede considerarse cuando el malestar, la conducta o la situación comienza a interferir con la vida cotidiana, las relaciones, el estudio, el trabajo o el descanso.
- Madres y padres con dudas sobre límites
- Cuidadores de menores con ansiedad, TDAH o problemas de conducta
- Familias atravesando cambios o adolescencia
¿Cómo puede ayudar la terapia?
El trabajo se adapta a la historia, edad, contexto y objetivos de cada persona. Desde un enfoque cognitivo-conductual se busca comprender los patrones actuales y practicar cambios observables.
- Alinear criterios entre cuidadores
- Usar instrucciones y consecuencias claras
- Responder a emociones sin reforzar conductas dañinas
- Crear rutinas familiares posibles
Un proceso colaborativo
La terapia no consiste en recibir instrucciones genéricas. Las estrategias se explican, se acuerdan y se revisan contigo para que tengan sentido en tu contexto.
Qué puedes esperar del proceso
Definimos las situaciones prioritarias y el contexto.
Se explican principios y estrategias adaptadas a la familia.
Se revisa su aplicación y se ajustan obstáculos.
Preguntas frecuentes
¿Puede acudir sólo la madre o el padre?
Sí. Aunque la participación coordinada suele ayudar, se puede comenzar con el cuidador disponible.
¿Es necesario que el menor tenga terapia?
No siempre. En algunos casos, cambios consistentes de los adultos producen mejoras importantes.
¿La orientación es un curso?
No. Es un proceso adaptado a situaciones concretas de la familia, con seguimiento profesional.


